Eres creación divina

Mar 15, 2024 | Bienestar

Por Gerlys Velásquez

¿Eres de las personas que constantemente afirma: “Yo no soy creativo”? ¿Me creerías si te digo que todos, sin excepción, somos creativos en algo en particular?

¿Qué es la creatividad?

Según la Real Academia Española, la creatividad no es más que la facultad de crear, producir algo de la nada; fundar, introducir por vez primera algo. De una u otra manera, todos hemos “creado” algo a lo largo de nuestra vida, ¿cierto?

En realidad, la creatividad significa que una persona es capaz de hacer algo que es fuera de lo común o lo puede presentar de una manera un poco diferente a la acostumbrada, pero que a pesar de ello, se trata de algo apropiado, interesante y/o útil.

Muchas veces creemos que para considerarnos creativos, necesariamente nuestras creaciones deben ser algo estrambótico o muy raro y que nos haga dignos de merecer un Premio Nobel, un Oscar, un Pulitzer, un Príncipe de Asturias, un Miguel de Cervantes o el Balón de Oro, sin embargo, lo importante es que se trate de una innovación que de verdad funcione para aquello que fue creado.

No todos somos creativos en la misma materia. Hay personas creativas con sus manos que son capaces de diseñar bellas manualidades, otras son creativas con toda la expresión de su cuerpo como los actores o bailarines, otras tienen una gran creatividad para hacer graciosos memes, otras tienen una creativa manera de organizar su hogar, otras personas suelen hacer gala de su creatividad en asuntos pedagógicos, y hay otras personas, como las creadoras de grandes inventos de la historia que son capaces de generar cambios a la humanidad. Si todos fuéramos buenos en lo mismo, nadie destacaría en nada.

La creatividad forma parte del orden natural de la vida

La Biblia nos dice en el Génesis que cuando Dios creó al hombre y observó su creación, consideró que lo que había hecho era bueno. Al venir nosotros de la creación divina, que desde un principio nos consideró buenos, podemos reconocer que existe una fuerza creativa dentro y alrededor de nosotros mismos.

Nosotros somos una creación perfecta, una creación divina y por lo tanto, estamos destinados a mantener esa creatividad poniéndola en práctica a través de distintas creaciones.

Por lo tanto, no podemos creer que nuestra creatividad es nula o limitada, no debemos dudar jamás que nuestra creatividad procede de una fuente divina, que además es inagotable, porque es tan creativo el hombre que inventó el bombillo, como la maestra que diseña una nueva forma de captar la atención de sus alumnos cuando tiene que explicar algún tema poco llamativo.

Fomenta la creatividad desde la infancia

Es importante explorar exactamente por qué podrías considerarte poco creativo. Es bastante probable que esa creencia limitante provenga desde tu infancia.

Todos sabemos que no hay ser más creativo que un niño. Todos los niños tienen un deseo innato de explorar el mundo que los rodea, de experimentar diversas formas de mirar o hacer las cosas. Solo basta con mirar a los niños luego de la noche de navidad (muchos juegan más con las cajas que con los mismos juguetes). Esas cajas, que los adultos ven como basura, para los niños pueden ser un búnker, un carro de fórmula uno, una casa en el árbol. ¿Y qué hacen los adultos? Toman la caja molestos por la cantidad de dinero gastada en el juguete y la botan para que el niño finalmente juegue con el regalo… aunque sea por unos días nada más.

Y es que sin querer, son los padres quienes, por supuesto, sin ninguna mala intención le ponen zancadillas a la creatividad de sus hijos de las siguientes maneras:

  • En primer lugar, cuando los niños se sienten muy vigilados, y muy sentenciados, las ganas de arriesgarse a hacer algo diferente, se espantan. Y es que ellos pueden reconocer que el hecho de que sus padres juzguen lo que ellos realizan, pues hace que se acabe la diversión.
  • Además, muchas veces, cuando los padres “intentan” divertirse al nivel de sus hijos, no les permiten llevar su propio ritmo y en medio de la desesperación o el exagerado perfeccionismo, quieren indicar exactamente la forma en que se supone que es lo correcto, de manera que los niños sienten, que cualquier intento de originalidad de su parte, puede ser considerado como un error, así que a la larga pueden creer que es mejor no sacar a relucir la creatividad, en especial, en determinados momentos familiares.
  • Pero sin lugar a dudas, la zancadilla más grande de la creatividad es el tiempo. Los horarios de los padres siempre se imponen a los tiempos de los niños.
  • Los adultos disminuyen el tiempo en que los niños quieren dedicarse a lo que les gusta. Efectivamente, vivimos de una manera muy apresurada, la palabra más usada por los papás pareciera ser “apúrate”. Mientras los niños quieren explorar el mundo, los papás los instan a que hagan lo que ellos consideran correcto en ese momento. Cuando los niños son interrumpidos en un momento de inventiva, son sacados de su momento de concentración, interrumpiendo así el proceso creativo, lo cual podría resultar frustrante, aunque ellos mismos no lo reconozcan a tan temprana edad.

¿Cómo potenciar la creatividad en el adulto?

La información suministrada anteriormente nos resulta de utilidad como padres. Pero, obviamente no podemos echar el tiempo atrás, así que si tus padres, en su nivel de conocimiento y conciencia y sin ninguna mala intención, coartaron tu libertad creativa, no es demasiado tarde para potenciarla.

Existen algunas herramientas para potenciar tu creatividad, en los momentos en los cuales necesitas que la misma se haga presente:

  1. Confía en que tu creatividad está dentro de ti. Es importante que te encuentres completamente seguro de que en tu interior hay un poder creativo que siempre está disponible para ti.
  2. Silencia la voz interior de la autocrítica que censura tus ideas, incluso antes de verlas materializadas.
  3. Hazte preguntas tontas, que te permitan ir al fondo de cualquier asunto por resolver.
  4. Mira el inconveniente a resolver desde otro punto de vista. Cambiar la perspectiva, también es de mucha utilidad.
  5. Ponte a hacer otra cosa. Esto lo vemos mucho en las películas, cuando los personajes están luchando contra sí mismos en la solución de un problema y la encuentras mirando el funcionamiento de cualquier otra cosa de la vida cotidiana, o recuerdan algo que ya han hecho antes, o bien alguien pronuncia unas palabras básicas, pero que en ese momento son mágicas… Pues esto suele suceder también en la vida real.
  6. Medita. La meditación te ayuda a calmar tu cuerpo y tu mente y te puede aportar la frescura que necesitas para iniciar un proceso creativo.

Por favor, no dudes jamás de tu creatividad y permítete explorar dentro de ti para que puedas aprovechar al máximo todo tu potencial creativo cuando más lo necesites, para ponerlo al servicio de la humanidad.

No olvides nunca que vivir a plenitud, sí es posible.

“¿Por qué todos deberíamos usar nuestros poderes creativos…? Porque no hay nada que haga que la gente sea tan generosa, feliz, vital, audaz y compasiva, tan indiferente a las peleas y a la acumulación de objetos y de dinero”.

Brenda Ueland

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